Hay momentos de dificultad, y el desesperarnos no va a remediar nada, muchas personas han muerto a causa de de un desespero en muchas areas de la vida diaria.

Muchos personajes bíblicos pasaron por momentos donde desesperarse era una opción, sin embargo no la tomaron y decidieron perseverar en la espera.

PUNTO 1: VALE LA PENA ESPERAR

Génesis 31:38-41 (RVR-60)

38 Estos veinte años he estado contigo; tus ovejas y tus cabras nunca abortaron, ni yo comí carnero de tus ovejas.

39 Nunca te traje lo arrebatado por las fieras: yo pagaba el daño; lo hurtado así de día como de noche, a mí me lo cobrabas.

40 De día me consumía el calor, y de noche la helada, y el sueño huía de mis ojos.

41 Así he estado veinte años en tu casa; catorce años te serví por tus dos hijas, y seis años por tu ganado, y has cambiado mi salario diez veces.

Estamos en tiempos donde todo es urgente y muchas veces la espera es pérdida de tiempo, pero, la pandemia nos ha enseñado a ser pacientes ya que nos hizo esperar a que el país retomara a una normalidad por bloques.

Al igual que Jacob, todos estamos en la espera de algo, no obstante Dios prueba nuestra paciencia por medio de estas cosas, y Dios nunca nos falla, así que podemos esperar y estar confiados de que Dios nos va a cumplir.

PUNTO 2: EL MAYOR DE LOS PROFETAS ESPERÓ

Lúcas 7:18-19

18 Los discípulos de Juan le dieron las nuevas de todas estas cosas. Y llamó Juan a dos de sus discípulos,

19 y los envió a Jesús, para preguntarle: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro?

No es superior tu título, sino tu fe.

Muchas veces nos afanamos con las cosas equivocadas, cuando inicialmente debemos tener la confianza puesta en el Señor.

En algún momento nos ha pasado que sentimos que Dios esta tardando en respoder a nuestras oraciones, pero aún en la espera debemos estar tomados de la mana de Jehová.

PUNTO 3: ESPERAMOS SEGÚN SUS PROMESAS

2 Pedro 3:13

13 Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.

Cuando conocemos el destino que Dios tiene preparado para nosotros, ninguna alteración en el plan original nos preocupa porque sabemos en quien tenemos puesta nuestra confianza.

y aunque haya mucha injusticia en la tierra, lo que Dios nos promete siempre va a ser superior a todas las cosas terrenales.

 

La fe es la garantía de lo que se espera, es tener confianza de que lo que Dios promete, lo cumple.

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