El saber que Dios nos mira es una de las principales razones para conducirnos correctamente.

Y es cuando conocemos toda la verdad bíblica, aprendemos a conducirnos de manera correcta.

PUNTO 1: DE ADENTRO HACIA AFUERA

1 Samuel 16: 7 (RVR-60)

7 Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.

Si escuchamos a las personas, sabremos lo que llevan por dentro.

La gente mira las apariencias, pero Jehová se fija en el corazón. Miremos como Dios lo hace, esto solo es a través de la fe.

El Señor comienza en el interior y luego cambia nuestro exterior.

PUNTO 2: EL CRECIMIENTO DE TU MADUREZ

1 Samuel 16: 18 (RVR-60)

18 Entonces uno de los criados respondió diciendo: He aquí yo he visto a un hijo de Isaí de Belén, que sabe tocar, y es valiente y vigoroso y hombre de guerra, prudente en sus palabras, y hermoso, y Jehová está con él.

Los talentos sin carácter, son bombillos que no brillan.

Hay muchas personas que tienen muchos dones y talentos, pero siempre buscan una excusa y lastimosamente pierden la oportunidad de brillar, una persona que siempre dice que no esta lista.

En todos los aspectos de nuestra vida debemos aprender a desarrollar carácter y disciplina.

PUNTO 3: HAY QUE TOMAR EL CONTROL

1 Corintios 6:12 (RVR-60)

12 Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.

La talla nos ha quedado muy grande a muchos que vivimos este tiempo de gracia. A diario vemos gente que no tiene dominio propio. En todo momento de nuestra vida debemos vivir con determinación.

Es hora de que decidamos tomar el control.

PUNTO 4: LA MIRADA DE JESÚS

Lucas 22:61(RVR-60)

61 Entonces, vuelto el Señor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Señor, que le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces.

Al igual que a Pedro, a todos el Señor nos mira, la diferencia es que el mundo nos mira con la intención de evaluarnos, de compararnos y de juzgarnos; pero Jesús nos mira para demostrarnos cuanto nos ama.

Hebreos 12:2

puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

¡Dependemos de la mirada de Jesús!

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