Nuestro señor Jesús supo siempre sacar un espacio de tiempo para subir a lugares altos para conectarse con su Padre.

Las cumbres nos inspiran, pero maduramos en los valles.

PUNTO 1: DIOS DE MONTES Y DE VALLES

Lucas 9:37 (RVR-60)

37 Al día siguiente, cuando descendieron del monte, una gran multitud les salió al encuentro.

Todos pasamos tiempos de montes y de valles. Los montes son las alturas de nuestra vida, pero no vivimos todos los días en los montes.

Subir al monte es inspirados, renovador y sobre todo nos deja estar cerca de Dios. Pero en nuestro diario vivir seguimos viviendo los valles por eso no te sueltes de Dios.

PUNTO 2: DANIEL SUPERÓ SU VALLE

Daniel 5: 10-11 (RVR-60)

10 Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes.

11 Entonces se juntaron aquellos hombres, y hallaron a Daniel orando y rogando en presencia de su Dios.

Ningún valle es parecido al anterior.

La oración es vital, para superar los valles. Daniel superó los distintos vales que enfrentó en su vida, por que contaba con la ayuda de Dios.

Ningún edicto es más poderoso que el poder de Dios. Daniel fue lanzado con leones y ni siquiera le aruñaron.

PUNTO 3: JEHOVÁ ES MI PASTOR

Salmos 23:1 (RVR-60)

1Jehová es mi pastor; nada me faltará.

4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

Nunca somos muy grandes como para no necesitar de la ayuda de nuestro Padre.

Salmos 23:4 (TLA)

Puedo cruzar lugares peligrosos y no tener miedo de nada, porque tú eres mi pastor y siempre estás a mi lado; me guías por el buen camino y me llenas de confianza.

PUNTO 4: VALLES DE BENDICIÓN

2 Crónicas 20: 25-26 (RVR-60)

25 Viniendo entonces Josafat y su pueblo a despojarlos, hallaron entre los cadáveres muchas riquezas, así vestidos como alhajas preciosas, que tomaron para sí, tantos, que no los podían llevar; tres días estuvieron recogiendo el botín, porque era mucho.

26Y al cuarto día se juntaron en el valle de Beraca; porque allí bendijeron a Jehová, y por esto llamaron el nombre de aquel paraje el valle de Beraca,[a] hasta hoy.

Viene el día en el que vamos a recoger nuestro botín. El rey se humilló y realizó ayuno con todo su pueblo.

Debemos utilizar las armas que Dios nos a entregado. Es hora de creer que ante nuestros ojos vamos a ver nuestro valle de bendición.

¡Dios te regalará tu valle de bendición!

 

 

 

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