Cambiando mi rumbo

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Al estudiar el libro de Josué podemos aprender muchas lecciones. Hoy reflexioné en la instrucción del versículo 7 y El señor me ha hablado sobre cambiar mi rumbo. Es cambiar la dirección actual de mis decisiones y meditar sobre qué cosas son necesarias mejorar y cuáles se deben simplemente eliminar. Hoy te quiero compartir tres consejos claves que nos orientan sobre cómo cambiar mi rumbo.

PUNTO 1: LIMPIEMOS NUESTRO INTERIOR
Josué 1:7 (RVR)
Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.

Alguien me pregunto en una ocasión si yo me bañaba
Le dije: claro que si
Y me dijo: ¿y cuántas veces te haz bañado por dentro?
Y me dejo sin palabras…

Así como los productos nutricionales sirven para limpiar nuestros órganos y el sistema digestivo; nosotros también debemos procurar limpiar nuestro interior de aquello que nos ensucia el alma.

Salmos 42:11 (RVR)
¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.

No permitas que una situación, condicione el camino a tu bendición. Hay que vivir con fe, sin la imposición del enemigo o de una condición. Que mejor que disfrutar sus promesas. Decide disfrutar lo que Dios te a dado.

Vive, sirve, trabaja y discipla, sin condiciones.

Yo lo hiciera, PERO

Esta palabra nos ha hecho mucho daño en el evangelio.

  • Yo diera mi casa para célula, PERO
  • Dice el joven: es buena la Abstinencia, PERO
  • Yo me sometiera mi Marido PERO
  • Yo diezmará, PERO
  • Yo le fuera fiel a mi esposa, PERO
  • Yo fuera un Lider, PERO

Esto no impacta a Dios, solo detienen tu avance en Él. Cuánta gente, pastores y líderes; tienen mayores talentos y capacidades que nosotros. ¿Cuantas veces has dicho PERO al Señor? hoy es un buen día para decirle: Señor, perdóname si te presente mis excusas, antes que creerte a tu palabra. No quiero volver a mencionar mis incapacidades para hacer, quiero que me ayudes para no dejar de hacer.

No piense usted que sus peros son más Importantes que creer con toda su fe y hacer. Entonces ¿Cómo cambias tu rumbo?

PUNTO 2: DALE VALOR A TUS CONQUISTAS
Lo valiente no se aprende en un curso, se forja en la prueba. No existe un “Colegio de Valientes” lo valiente se necesita, para continuar un legado de fe.

1 Samuel 17:34-35 (RVR)
David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba.

Eso me dice a mí que todo joven, niño, o quienes están heredando la fe en su familia deben comer, trabajar, servir, dormir y emprender con valentia. Los valientes no se forjan en internet, es en el esfuerzo de alcanzar las metas que te propongas.

PUNTO 3: TE DESAFIAS A EMPRENDER
A Dios le encanta los desafíos y te digo la verdad nuestra nación requiere de gente que tome nuevos desafíos. Pablo cambió su rumbo, por un llamado y se desafió a conquistar todo lugar donde pudiera predicar la palabra.

2 Corintios 11:16-31 (RVR)
Otra vez digo: Que nadie me tenga por loco; o de otra manera, recibidme como a loco, para que yo también me gloríe un poquito. Lo que hablo, no lo hablo según el Señor, sino como en locura, con esta confianza de gloriarme. Puesto que muchos se glorían según la carne, también yo me gloriaré; porque de buena gana toleráis a los necios, siendo vosotros cuerdos. Pues toleráis si alguno os esclaviza, si alguno os devora, si alguno toma lo vuestro, si alguno se enaltece, si alguno os da de bofetadas. Para vergüenza mía lo digo, para eso fuimos demasiado débiles. Pero en lo que otro tenga osadía (hablo con locura), también yo tengo osadía. ¿Son hebreos? Yo también. ¿Son israelitas? Yo también. ¿Son descendientes de Abraham? También yo. ¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces. De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias. ¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿A quién se le hace tropezar, y yo no me indigno? Si es necesario gloriarse, me gloriaré en lo que es de mi debilidad. El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien es bendito por los siglos, sabe que no miento.

En los desafíos hay crecimiento. Eso quiere decir, que así como podemos desafiarnos para emprender en un negocio, debemos demostrarle a Dios el mismo calibre para el desafío de mi liderazgo. Para ser líder se requiere conquistar. Cada nuevo desafió, te deja crecer tus garras de la fe. Nunca es demasiado tarde, para cambiar tu rumbo.

Los que provocan milagros que cambian vidas, son aquellos que toman la decisión de cambio.

Los que cambian de rumbo en su vida, cambian la dirección o el rumbo de alguien más. Recuerda estos tres consejos:

  • Limpia tu interior
  • Dale valor a tus conquistas
  • Desafíate a emprender

Estas son Palabras de Vida Eterna, para usted.